Ismael Serrano
Fábula de los conejos
Perseguidos por los lobos
Tres conejos escapaban
Corren por bosques y montes
Saltan ríos y quebradas

Corren y corren y corren
Como rayo en la montaña
Ya los lobos quedan lejos
Y los conejos se paran

Jadeante, dice uno:
– Aquí ya no nos alcanzan
Luego seguimos corriendo
Como el viento, si hace falta

Otro se tumba a su lado:
– Me parece que no hay nada
Como el diálogo, hablemos
Con ellos a ver qué pasa

«Firmemos la paz conejos
Y lobos. Y que mañana
Vivamos juntos y hermanos
Sin miedo y sin amenazas»

El tercer conejo dice:
– Compañero, estás majara
A la primera de cambio
Nos comerán con patatas
«Lo mejor es que luchemos
Contra ellos, camaradas
Si nos juntamos y unimos
A ver qué lobo nos para»

Y el conejo entona a gritos:
– "Bella Ciao, a las barricadas"
Pregunta el primer conejo:
– ¿Quién mandará en la batalla?

«No tenemos ningún jefe
Y si nadie nos ampara
Esto será una masacre
Una ruina, una matanza»

– Yo puedo ser vuestro jefe
Tengo edad, sé de estrategias
De guerra mejor que nadie
– uno, muy serio, sentencia-

– ¿Que tú vas a ser el jefe?
Esto es todo una locura
– Yo propongo una asamblea
– Y yo mi candidatura

-Pero insisto -continúa-
La guerra no es necesaria
Que se firme un armisticio
Y aquí paz y, después, gracias
– Pues yo estoy tan ricamente
-el otro conejo habla-
Aquí, escondido a la sombra
Ningún lobo nos alcanza

-Hay que luchar -dice el otro -
¿Pero no veis que nos matan?
Antes que arroz con conejo
Prefiero dar la batalla

Y discuten y discuten
Liderazgos y bravatas
Que si paz o que si guerra
Que si esperar o si nada

En esto llegan los lobos
Y los encuentran que estaban
Discutiendo como tontos
Hablando, habla que te habla

Devoran a los conejos
Como la historia contara
Moraleja: el tiempo, amigos
No hay que perderlo en bobadas