Víctor Manuel
Yo que he sido tan feliz

Perdido en su laberinto
Sin este ni oeste, con su bisturí
Diseccionándose entero
Da vueltas y vueltas sin poder salir

Algún viajero de paso
Le trae la noticia: ella viaja en la luz
Y nunca pisa la tierra
Parece preñada de un perro andaluz

Él sigue mordiéndose las uñas
Como cuando estabas tú
Siempre vigilado por un gato
Que ya está triste y azul

Entre la angustia y la asfixia
Le dijo muy serio: no te puedo seguir
Párame el mundo y me bajo
No quiero migajas yo he sido feliz

Ella mirando su ombligo
Soñó que eso era la rosca sin fin
No hay nada más excitante
Que vivir fumando sobre un polvorín

Él fue despidiéndose de todos
Sin decir que se iba a ir
Toda la tristeza de sus ojos
Anunciaba el porvenir
No me encuentro los latidos
Donde estuvo el corazón
No es seguro que esté vivo
Ni que esté saliendo el sol
Tengo todos los sentidos
Y no sé si soy quien soy

No hay dos medidas iguales
El azul del cielo no se puede medir
No hay dos castigos iguales
Cualquiera se rompe donde otro es feliz

Cada uno carga sus penas
Y a veces son buenas como agua en abril
No hay más dolor que el que duele
Y no se permite poder elegir

Sé que no hay retorno del lugar
Adonde yo me voy a ir
No he de conformarme con migajas
Yo, que he sido tan feliz